jueves, 28 de febrero de 2019

Análisis de una buena práctica


En esta entrada del blog os dejo un análisis realizado sobre buenas prácticas educativas, en este caso, sobre la buena práctica “La Oca Literaria, un proyecto de Familias Lectoras”, realizada en el CEIP Nuestra Señora del Rosario de Luque (Córdoba). Aunque se trate de una actividad con alumnos de Educación Primaria, considero que se puede adaptar para ser realizada con alumnos de Educación Secundaria Obligatoria por su dinámica y la iniciativa de fomento lector que presenta.
Esta actividad sigue una mecánica similar al juego de la oca. Cuando el alumno saca un libro de la biblioteca del centro, tirará un dado y avanzará las casillas correspondientes y deberá realizar la actividad reflejada en la casilla, referente al libro escogido, y seguir avanzando hasta el final del juego. A medida que se van realizando las actividades, se irá elaborando un mural expositivo con las aportaciones de todos los alumnos que se presentará el día 23 de abril, Día del Libro.
Pero, ¿es realmente una buena práctica docente? Veámoslo según los criterios que indica la Inspección General de Educación.
Según la inspección, una buena práctica docente es aquella experiencia innovadora que concreta un modelo de actuación que mejora tanto los procesos escolares como los resultados educativos que con ellas se obtienen. En principio podríamos decir que sí, ya que hubo una participación masiva de los alumnos del centro y lograron el objetivo de dar a conocer los clásicos literarios, pero sigamos viendo.
En relación a los requisitos, debemos tener en cuenta:
  • Si es una práctica innovadora. Podemos valorarlo con un 3, ya que la actividad permite crear una solución innovadora (aunque no debería serlo en este contexto) y creativa al fomento lector de clásicos universales y la participación de la familia en el aprendizaje, sin olvidar la adecuación a la norma.
  •  Si es efectiva y deja impacto. Aquí podemos puntuarlo con un 4, ya que ha demostrado unos resultados positivos y ha cumplido con los objetivos planificados.
  •  Si está institucionalizada y es sostenible. Esta se valorará con un 2, ya que, por desgracia, aunque demuestra un gran impacto social y demuestra que es sostenible, no tenemos datos de que se haya incorporado al funcionamiento normal del centro, sino que se trataría de una actividad episódica.
  •  Si es replicable y actúa como modelo de referencia. Podemos valorar este aspecto con un 5, ya que, como he dicho anteriormente, puede adaptarse a otros centros según su actuación y está perfectamente documentada en el padlet de la biblioteca.
En cuanto a sus condiciones, debemos tener en cuenta:
  •  Se trata de una acción, referida a hechos evidenciables y no a intenciones. Esta la valoramos con un 4, puesto que tenemos las pruebas de su realización en el padlet de la bliblioteca y en la web del centro.
  • Los objetivos están definidos y son pertinentes y realistas. Vamos a valorar este aspecto con un 5, ya que los objetivos están definidos dentro de la intervención educativa y pueden adaptarse perfectamente en otros centros al ser sencillo.
  •  El cumplimiento de la norma no puede considerarse, por sí mismo, una buena práctica docente. De la misma manera, una práctica docente que no es coherente con la norma, no puede ser considerada como buena práctica. Valoramos con un 3, ya que es coherente con la norma pero dándole una vuelta para adaptarla al funcionamiento de la actividad.
  •  Los recursos (materiales y humanos) necesarios para el desarrollo no exceden significativamente los que habitualmente existen en los centros. Vamos a valorarlo con un 5, ya que se consigue crear una actividad muy dinámica con pocos recursos.
  •    Responde a las necesidades, poniendo el énfasis en las necesidades del alumnado, para el desarrollo de todas las competencias clave. Aquí lo valoramos con un 1, ya que en primaria no se desarrollan competencias clave.
  •     Responde a las necesidades derivadas del contexto del centro. Vamos a valorar esta condición con un 1, ya que no se nos ofrecen datos sobre el contexto del centro.
Como hemos podido ver, se trata de una actividad muy completa con muchos factores a su favor, pero se olvida del más esencial: no se ha mantenido en el marco de actuaciones del centro, por lo que no podemos considerarla una buena práctica. No obstante, sí podemos aprender una forma dinámica y amena de introducir a los alumnos en la lectura de los clásicos universales.

martes, 26 de febrero de 2019

Pecha Kucha PBL



Aquí os dejo el proyecto de Pecha Kucha que hemos realizado en clase sobre el Aprendizaje Basado en Problemas (PBL). El Pecha Kucha es una técnica empleado por los empresarios japoneses que poco a poco se ha ido incorporando en las aulas de secundaria; consiste en: 20 diapositivas x 20 segundos = 6:40 de presentación.

El PBL es un tipo de aprendizaje en el cual se presenta un problema a los alumnos, que deberán resolverlo en equipos, usando todos los medios a su alcance, planteándose hipótesis de trabajo, investigando y llegando a unas conclusiones. Con esta metodología conseguimos que los alumnos adquieran conocimientos de manera efectiva a la vez que aprenden a ser más autosuficientes y a no frustrarse ante los problemas.